Mi historia V


23 ENERO 2007

5ª PARTE


Recuerdo una noche en la que tuve una discusión porque no estaba dispuesta a comer nada de lo que había en la mesa. No recuerdo qué había para cenar pero no era eso lo que importaba. Había decidido que no iba a comer. Simplemente alegué "no tengo hambre". Mis padres intentaron hacerme comer algo amablemente. "Venga, come algo, tienes que comer algo". "No, es que no tengo hambre". Después de varios intentos y varios gritos mi padre me envió a mi habitación sin cenar. Me fui llorando y me tumbé en la cama. Al cabo de unos minutos mis padres entraron en mi habitación. Me preguntaron qué me pasaba y si me encontraba bien. Me preguntaron si tenía algún problema. Me dijeron que si tenía algún problema podía contar con ellos, me dijeron que podían llevarme a un psicólogo o incluso, que estaban dispuestos a ir una terapia familiar si hacía falta. Les dije que no tenía ningún problema entre sollozos. Me animaron a tomarme un croissant de esos pequeñitos o un yogur porque tenía que cenar algo, que estaba muy delgada. Volví a negarme. Mi madre se fue desesperada pero mi padre siguió intentando hablar conmigo.

Me preguntó cuánto pesaba. 47 kilos si no recuerdo mal. Me dijo que era muy poco. Me preguntó cuánto quería pesar. Le dije que 45 kilos aunque lo cierto es que quería llegar a los 40. Sus palabras exactas fueron: "Ni hablar, 47 es el límite". Yo estaba tumbada en la cama de lado, acurrucada, con los brazos rodeando mis rodillas. Entonces, recuerdo que mi padre me tocó la espalda en un gesto de cariño y apoyo pero que yo malinterpreté creyendo que únicamente quería tocar mis huesos así que me aparté bruscamente.

Ahora, al recordar aquel día, me vienen a la mente otras imágenes. Recuerdo que aquel día tenía un aspecto peor de lo normal. Un aspecto totalmente enfermizo. Recuerdo que estaba totalmente pálida, con la cara y las manos totalmente blancas. Se marcaban todos y cada uno de los huesos de mis manos. Las uñas se habían vuelto moradas. Mi pelo estaba muy débil y se caía contínuamente, me sobresalían las clavículas, los omoplatos y las costillas. Tenía mucho frío y, por aquel entonces, perdí la menstruación.

Las semanas siguientes mis padres estuvieron especialmente encima de mí pero de un modo muy agradable y cariñoso. Durante esas semanas me recuperé un poco y volví a comer con cierto ánimo. Ahora, esta conducta me resulta extraña y me hace plantearme la posibilidad de que quizás, tan sólo estuviese buscando algo de cariño, algo de atención, algo de apoyo.

Al verme comer de nuevo con ganas y al verme, también, más contenta volvieron a despreocuparse. Creyeron que estaba todo solucionado, sin embargo, el problema real, el problema que estaba en mi cabeza, seguía ahí, inamovible.

De modo que, cuando desviaron su atención volví a las andadas. La vuelta fue especialmente cruda porque mis padres se cansaron rápido. Había agotado su paciencia.

ANA

8 comentarios:

●fairy dijo...

Hola, descubri tu blog asi buscando... yo tambien cree un blog, no supe como empezar... me alegra q este no sea un pro... :)
me alegra que estes intentandolo.


:)

Pablo Poll dijo...

Ana anita ana, es asi hasta que nos damos cuenta que somos un asco fisicamente el problema en la mente ya esta y no lo podemos sacar!
Me paso paso, pero buen muchas veces sigo cayendo en todo ese mundo!
Trato de salir, aunque hay veces qeu no quiero! un beso grande y espero qeu ya todo eso halla pasado!
te seguire leyendo!

poll

Anónimo dijo...

Pero que penita dais Sois pateticas Todas teneis un trauma de vuestra infancia de gordas asquerosas Que triste es tener una infancia asi con ese trauma nunca sereis felices Que perdedoras JA,JA,JA iGUAL LA pINK cHICK ESA QUE NO LLEGA NI A ANA

myselfagain dijo...

Ana,
He llegado a tu blog por casualidad, visitando otras páginas.
Lo he leido desde el primer post, y según iba avanzando, no he podido evitar sentir que me emocionaba hasta casi notar las lágrimas.

En cada post, párrafo y frase, me siento identificada. Hay, de hecho, partes que podría haber escrito yo misma. Ha sido como mirarme en un espejo. Me ha impresionado mucho.

No puedo entender a la gente que deja comentarios del tipo "Sois unas niñatas y blablabla". Esto no es algo que se elija: es sufrimiento, dolor, lágrimas, agobio. Por eso, al encontrar que otras personas pasan por lo mismo, sientes una especie de alivio, apoyo. Una lucecita.

Muchas gracias por tu blog. Prometo seguirlo con interés a partir de ahora.

Un saludo,

http://eterealapislazuli.blogspot.com/

SEX&LOVE dijo...

hola a todos!!!


visten este blog van a poder encontrar tips sobre sexo,preguntas frecuentes,dudas,tipos de besos,todo sobre KAMASUTRA y mucho mas.....

http://sexxx-and-love.blogspot.com/

Para que el sexo ya no sea un tabu!!!!!

gaby dijo...

Ana... encontré tu blog por casualidad, me gustó.. me gusta que plasmes aquí lo que sientes, que lo compartas... creo qur todos nos hemos sentido así de una u otra forma, con un gran vacío en nuestro interior.

espero que las cosas se arreglen... besos.

(también me llamo Ana.. Ana Gaby)

Ana dijo...

Hola Wow, jajaja creo que es eso lo que nos hace legar a ana o mia la falta de cariño o el deseo de sentirlo, y aun mas trsite por que nosotras mismas somos incapaces de querernos amarnos ya que al vernos nos damos un odio ahacia nosotroas mismas que solo buscamos que alguien diga lo contrario y es ahi cunado nos dan la fuerza para hacerlo cuando nos dicen pero que linda te ves has bajado de peso cierto?, cuando antes no te volteaban a ver

ANA dijo...

Gracias a todos por vuestros
comentarios, es un orgullo para mí saber que hay gente que lee lo que escribo y,
mucho más aún, que mis palabras le llegan de verdad a alguien porque eso
significa que sé transmitir lo que siento y que soy capaz de expresar todo, o
casi todo, lo que hay dentro de mí. Gracias, de verdad.


Entiendo que haya comentarios para todos
los gustos y eso no me molesta, cada uno allá con lo que crea o lo que deje de
creer, todos somos libres de pensar como queramos pero es obvio que algunas
opiniones no son muy acertadas cuando no sabes ni de qué estás hablando. Es muy
fácil juzgar y poner etiquetas, lo difícil es ponerse en la piel de los demás; a
veces, imposible.


Gracias de nuevo por el apoyo.

ANA