Aún quedaba lo peor


06 ABRIL 2009


Las lágrimas inundaban mis ojos pero hice un esfuerzo para evitar darle la satisfacción de derrumbarme allí delante. Esbocé una amplia sonrisa para hacerle creer que todo iba perfectamente, una sonrisa, tal vez, demasiado apócrifa.


Segundo día en España. Me desperté a las 7 de la mañana para ir al hospital, Unidad de TCA. Habían cambiado la Unidad de planta, ahora está en la 4ª y, por fin, todas las consultas están en el mismo sitio. ¿Qué era eso de pasear tu cara demacrada por cada uno de los pasillos llenos de enfermos?


1er paso: Psicología. El psicólogo fue el primero en atenderme. Lo mismo de siempre. O tal vez no. Ya no tengo demasiado que decir. Me he quedado sin palabras. Cuando llegué a la Unidad, hace ahora casi un año y medio, tenía mucho de lo que hablar. Muchas palabras y sentimientos que pronunciar por primera vez. Una caja de Pandora que destapar, un cúmulo de sentimientos y pensamientos que había ido acumulando en mi interior durante los últimos 8 años y que me habían ido carcomiendo hasta convertirme en ese ser magullado y enfermo que fui durante tanto tiempo. Pero aquello acabó. No hay más. Ya abandoné mis conductas estrafalarias, mis ayunos diarios, mis manías excéntricas hasta la obsesión, mis rutinas estrambóticas y enfermizas. ¿Qué más quieren quitarme ahora? No hay más que decir, ya me deshice de todo aquello que me estaba matando por dentro. ¿Qué más puedo decir?


Pero él quería hacerme hablar y yo no tenía ya palabras. Mis respuestas fueron escuetas. “Sí”, “no”, “bien”, “no lo sé”. He dejado de pensar, de reflexionar, de plantearme y cuestionarme todo lo que hago, por primera vez hago las cosas sin más. Simplemente las hago. Me limito a vivir. Cada 2 segundos se hacía un silencio desagradable que él se empeñaba en llenar explicándome reiteradamente en qué consiste una vida saludable. ¡Cómo si no lo supiera! Perdone señor psicólogo, ¿se ha parado a pensar alguna vez que tal vez no me importe todo ese rollo de la “vida saludable”? Parece que no se enteran. Deporte, una dieta equilibrada, la pirámide de la alimentación… estoy un poco cansada ya de escuchar el mismo cuento de siempre. No se va a hacer efectivo simplemente por repetirlo una y otra vez. A veces me pregunto de qué me sirve ya seguir yendo allí. Me siento incómoda y, en cierto modo, atacada; la situación resulta algo violenta y forzada. Me gustaría por una vez escuchar qué tiene él que decir. Llevo hablando durante más de un año y aún no me ha dado un diagnóstico. ¿Por qué estoy enferma? ¿Qué hice mal? ¿Por qué narices he caído en esta mierda? ¿Qué cojones me pasa señor psicólogo? Te hacen sentir como un ser despreciable, como una rata de laboratorio, como si estuvieras loco. Te llenan el estómago de pastillas y ni siquiera se molestan en decirte qué diablos te pasa.


Finalmente, tras un largo silencio, me dice si tengo algo más que añadir. –“No”–. Como si lo hubiera tenido durante la interminable sesión. –“Bueno, entonces espero que te vaya muy bien en Inglaterra y que te vayan muy bien los exámenes. Ya nos veremos en Junio”–. ¡Por fin! Libre… al menos por el momento. Aún quedaba lo peor.


2º paso: Enfermería. Entré en la consulta, me quité el abrigo y me senté. El mismo ritual de siempre. Lo bueno de las sesiones de enfermería es que siempre sabes lo que va a venir a continuación. Me tomaron la tensión (9/6, ¿qué diablos pasa conmigo? ¿por qué narices tengo siempre la tensión tan baja?) y me pesaron (Oh, Oh). Me lo temía. He engordado. No es nada nuevo. Ya lo sabía. He engordado mucho. Es la vida en Inglaterra. O tal vez sólo la vida Erasmus. Dejas de hacer tanto deporte como sueles hacer, dejas tus dietas estrafalarias (Y Dios sabe que quería seguirla pero allí resulta imposible) y quedas con la gente para comer y/o cenar porque necesitas relacionarte (y, sí, otra vez, todas las relaciones sociales se realizan en torno a la comida). No puedes rechazar las propuestas porque sino te quedas solo y allí necesitas a alguien, la soledad en aquel país se hace insoportable porque no tienes absolutamente nada, a pesar de que siempre creí que sería capaz de soportarla. Y bebes. Bebes mucho. Bebes más de lo que has bebido nunca; y todos sabemos cuánto engorda el alcohol (mierda).


55 kilos. ¡55 kilos! Mierda, mierda, mierda. Sabía que había engordado. Sabía que había engordado mucho, ¿pero tanto? Pensaba que estaría alrededor de los 53 ó 54 kilos. ¿55? Mierda, mierda, mierda. “Vale, 54 kilos sin ropa” es lo que pienso nada más bajarme de la báscula porque no soy capaz de aceptar que peso (mierda) 55 kilos.


¿Saben cuánto pesaba antes de irme a Inglaterra? 48 kilos. ¡48 kilos! ¡Y ahora peso 55! Eso hacen 7 kilos en… ¡7 meses! A un kilo por mes. Me da hasta vergüenza escribir esa cifra, reconocer mi peso. A veces cuando me miro al espejo no me reconozco y pienso “esa no soy yo”. Resulta muy difícil aceptar que pesas 55 kilos cuando hace tan solo un año pesaba 45 kilos, la maravillosa cifra de 45 kilos. Son 10 kilos más en mi, ya no tan, diminuto cuerpecito.


Pero lo he aceptado (¿lo he hecho?). En el fondo, dentro de mí, de algún modo, lo he aceptado. Lo he aceptado porque, de algún modo, este año está siendo un break en mi vida. Y no me importa. Por primera vez no me importa (claro que me importa, joder) o tal vez no me importa tanto como antes. Quiero decir que este año estoy aprendiendo a dar más importancia a otros aspectos de mi vida aunque sé que cuando vuelva a mi vida real eso tiene que cambiar. Lo más difícil ya no resulta aceptar mi cuerpo con sus nuevas curvas porque de algún modo me encuentro incluso más sexy y atractiva (¿será porque he ganado en seguridad y confianza en mí misma?), lo más difícil es aceptar que los pantalones ya no me entran, que la ropa me queda estrecha, que las camisetas se ciñen en los lugares menos deseados y (mierda) ¡no tengo más ropa que ponerme!


Hablo durante algunos minutos con la enfermera. No recuerdo sobre qué porque estaba demasiado absorta pensando en esos aterradores 55 kilos. De todas formas, la enfermera es agradable. No me importa hablar con ella, en cierto modo, sé que está de mi lado y, a pesar de todo, ella no me hace sentir como un bicho raro. Me apoya, me anima y me dice que todo irá bien, que cuando vuelva perderé esos kilos y me estabilizaré. Que no me preocupe. Salgo de la consulta. Segundo obstáculo superado (¿superado? ¿Podré alguna vez olvidar esa abominable cifra de mi cabeza?). Aún quedaba lo peor.


3er paso: Psiquiatría. Entro en la consulta y me siento al otro lado de la mesa del señor psiquiatra. Él pregunta mi nombre (vaya rigor si ni siquiera son capaces de recordar a sus pacientes) y abre la carpeta con mi historial. Me pregunta qué tal va todo. “Estoy en Inglaterra, ¿recuerda? Todo muy bien por allí, muy contenta…” la misma historia de siempre. Tengo algo importante que contar aunque me da miedo hacerlo. Sé que me echará la bronca pero no encuentro el modo de maquillarlo así que simplemente lo suelto, sin más. “Dejé la medicación.” Su cara se tercia en un brusco interrogante entre terror e incomprensión. Su expresión me asusta de modo que intento explicar los por qués (si es que hubo alguno alguna vez). “Usted me planteó la posibilidad de dejar la medicación antes de irme pero decidió mantenerla porque me iba para allá y no sabía cómo reaccionaría al cambio. Empecé a tomarla pero después de alguna semana… la dejé.” “¿Cómo que la ha dejado?” Añade.


La dejé sin más. Me sentía muy bien allí en Inglaterra y, bueno, lo cierto es que allí olvidé mis rutinas, mi organización, los horarios... algunos días se me olvidaba tomarla, otros días dejaba de tomarla porque bebía alcohol y poco a poco, decidí dejar de medicarme. Estaba cansada de meterme tantas pastillas que ni siquiera sabía si me hacían en realidad algún efecto. “Es una insensatez. ¿Cómo se le ocurre hacer tal cosa? Se ha puesto en un altísimo riesgo.” ¿Riesgo? Ni que hubiese muerto. Me dan ganas de reír en su propia cara pero consigo mantener la compostura.


Es cierto que existe un alto riesgo de adicción después de un largo tratamiento con Prozac pero yo no sentí ningún tipo de efecto al dejarlo. Sin embargo, él insiste en el altísimo riesgo al que me había sometido. “Existe un protocolo para retirar la medicación y es muy importante seguirlo rigurosamente. Hay que hacerlo poco a poco. Primero hay que estar una temporada con una dosis reducida, luego pasar a medio comprimido diario, luego a medio comprimido diario días alternos y por último retirar la medicación definitivamente y medir los efectos sobre el paciente.” Pamplinas. A mi juicio no son más que tonterías. Yo no sentí ningún efecto. Y tampoco lo hice premeditamente, simplemente me parecía imposible mantener allí la medicación porque el descontrol y la desorganización en mis horarios y en mi nueva vida me impedían seguir con dicho ritual diario que únicamente me recordaba que seguía estando enferma.


“Pero todo va perfectamente, me siento muy bien, como de todo, he dejado de saltarme comidas, como muchas más cosas que antes…” Él se extraña. Le resulta sumamente extraño que tras retirar la medicación bruscamente todo fuera bien. “Bueno, si usted dice que va todo bien, me alegro pero se ha puesto en un alto riesgo” añade con una expresión de incertidumbre y asombro en su rostro haciéndome sentir, no sólo terriblemente culpable sino, incluso, en cierto modo, loca; recién salida del manicomio.


“Bueno, he tenido algún episodio de vómito en los últimos meses pero ha sido muy ocasional.” Digo yo con cierto orgullo. “Ah. Ya me extrañaba a mí que estuviese todo bien cuando me dijo que había dejado la medicación.” Dice él en un tono de alarde y arrogancia, como si estuviese esperando cualquier minucia para clavarme el puñal de la vanagloria. “¿Qué quiere decir con ocasional?” “Pues… 3 ó 4 veces en 3 meses”. No está mal, ¿no? Al menos yo me sentía orgullosa de esa cifra. No es algo que me enorgullezca. Resulta terriblemente violento y nauseabundo saber que me he inclinado sobre la taza de váter y he deslizado mis dedos a través de mi garganta una y otra vez porque no he tenido la suficiente fuerza de voluntad para controlar mi ingesta. Sin embargo, 3 ó 4 veces resultaba para mí un logro, especialmente después de haber pasado tantos años de mi vida vomitando hasta 2 (y, a veces, incluso 3) veces al día de cada día de cada semana de cada mes.


“4 veces en 3 meses hace una estadística de más de 1,3 vómitos al mes.” Añade él. ¿De verdad cree que esto se puede medir conforme a estadísticas? Semejante estupidez. No es cuestión de estadísticas. Ni siquiera se toma la molestia de preguntarme qué había desatado esos episodios, cuál había sido el desencadenante o por qué lo había hecho. En mi humilde opinión, no creo que tenga nada que ver con la medicación. No quiero decir que la medicación no tenga ningún efecto porque, obviamente, claro que lo tiene, pero esto va más allá de cuestiones físicas. Tiene que ver con las emociones y sentimientos (cuántas millones de veces habré escrito ya esta frase) y aún no se dan cuenta. Algunas personas pagan su malestar emocional con el alcohol, las drogas, la soledad, la depresión… yo lo pago con la comida y en varias ocasiones puntuales que no he sido capaz de controlarlo he ido al baño y he vomitado. 4 veces en 3 meses. No lo considero alarmante. Pero, obviamente, para el señor psiquiatra aquello supone un riesgo de muerte porque (Oh, ¡Dios mío!) ¿qué persona en su sano juicio deja de medicarse por cuenta propia y se mete los dedos en la garganta hasta provocarse el vómito? Habría que estar loco para hacer algo semejante; de hecho, ni siquiera sé qué hago suelta por el mundo, debería estar encerrada en un psiquiátrico.


Sí, sé que puede sonar algo brusco y, aunque no lo crean, no tengo nada en contra de los señores psiquiatras (aunque en los últimos años empiezo a cogerles algo de manía porque piensan que con sus miles de pastillas de formas y colores diferentes pueden arreglar el mundo) pero éste en concreto ha perdido toda la credibilidad para mí. ¿Cómo creer en su palabra cuando me dijo hace muchos meses que debería estar ingresada en el hospital? ¿cuando me dijo que debía dejar la universidad, mis clases, mi familia, mi vida, para centrarme de lleno en el tratamiento e ingresar en el hospital de día? ¿cuando me dijo que si no me lo tomaba en serio me iba a morir? ¿cuando me dijo que no debía irme a Inglaterra sino desaprovechar la oportunidad de mi vida para quedarme aquí y resarcirme en mi propia mierda?


Aún me cuesta comprender cómo una persona que, supuestamente, debería saber cómo tratar a una persona con trastornos alimenticios no es capaz de entender que encerrar a un paciente en un lugar rodeado de comida por doquier, pensando en comida, kilos y calorías las 24 horas al día, rodeado de enfermedad, de enfermos, médicos, básculas, metas, objetivos, rutinas y organización cada día, alejándole de su vida, de una vida normal, de los sentimientos y emociones a los que tiene que enfrentarse, que tiene que aprender a afrontar, pueda creer que de verdad encerrarle en esa burbuja irreal sea beneficioso. Él quería arrebatarme mi vida, mis oportunidades, mis estudios… yo no necesito estar encerrada, necesito vivir para aprender a disfrutar la vida, para aprender a desear vivir, para aprender a hacerlo aquí fuera, en el mundo real, con todas las consecuencias. Lo siento señor psiquiatra, ha perdido toda la credibilidad para mí.


“Muy bien, usted verá lo que hace.” Todo lo que me puede ofrecer es continuar (o empezar de nuevo) con el tratamiento. Me propone un nuevo tratamiento. No recuerdo el nombre de la nueva medicación, algo relativamente nuevo. Una nueva receta de topiramato (el topiramato son anticonvulsivos para el tratamiento de la epilepsia y el síndrome de Lennox-Gastaut en niños aunque algunos psiquiatras lo usan en el tratamiento del trastorno bipolar, la obesidad o el alcoholismo) mejorada. Pero hay un pequeño detalle. Este nuevo fármaco puede provocar un efecto negativo en el nivel de sodio del organismo con lo que conviene hacerse análisis periódicos (más mierda). Estoy cansada de pastillas, básculas, análisis de sangre, análisis de hormonas… Sólo quiero un respiro. No me apetece estar en Inglaterra pensando en toda esta mierda. Allí estoy bien, que me dejen vivir. Tal vez cuando vuelva me apetezca pensar de nuevo en todo esto pero, de momento, sólo quiero que me dejen disfrutar de este año de mi vida.


Le digo que lo pensaré porque no sé si allí podrán hacerme las pruebas (lo cual es cierto). Pero la verdad es que no sé qué hacer. Algunas veces deseo dejarlo, acabar con todo. Ahora me siento bien y, sinceramente, lo de los vómitos ocasionales no creo que sea cuestión de pastillas sino de control personal. Pero, otras veces, tengo miedo. Sé que corro un riesgo muy grande y soy consciente de que cuando vuelva de Inglaterra, cuando vuelva a mi vida real de nuevo (y encima con esos kilos de más) el riesgo será muy elevado. Una parte de mí quiere acabar con todo de una vez pero otra parte de mí cree que lo correcto es no dejar el tratamiento y hacer caso a los señores médicos.


Llega un punto en que me pregunto si el resto de mi vida será así, si todo esto acabará alguna vez. Subidas y bajadas, tratamientos interminables, visitas a los señores “psi”… Cuando todo empieza nunca piensas qué pasará más adelante, te limitas a pensar en el ahora, en bajar esos kilos, en mantener el control; pero poner fin es más difícil cuando es demasiado tarde y no somos consciente de que aún queda lo peor.



ANA


52 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Ana.
Te diría que ese psiquiatra es un imbécil, me parece increible que te diga q dejes la uni y tus planes unicamente para centrarte en tu problema. Entiendo que, es algo que tienes q ir cuidando, que tienes q seguir una medicacion, tienes que seguir unas pautas; has aceptado al psiquiatra como instructor y tienes que acerle caso. Pero realmente, tienes que seguir con tu vida y hacer lo que te gusta, y si eso te beneficia, mejor que mejor. ¿Dejar la medicacion de golpe? no se si esta justificado (por el tema del alkohol si, por supuesto, no te fuese a dar un mal)pero no creo que tengamos que ser expertos para saber q todo eso que te metes en dosis decoradas a colorines es mierda para el organismo, que si la necesitas tienes q tomarla, VALE, pero tomarla sin necesidad no es nada bueno.

Sin más ana, decirte q a mi personalmente, me parece bien que apenas hayas vomitado en todo este tiempo, nunca es bueno provocarse el vómito, ni una sola vez, pero teniendo en cuenta por lo que has pasado, es una mejora muy muy grande.

55 kg? te asusta la cifra? si, normal, has llegado a pesar 45. normal que te asuste ver la nueva cifra. pero, vamos a ver, eso es que has mejorado, que dices que la ropa no te vale? logico, esa ropa es ropa de tu yo enfermizo, osea, ropa enferma, que no te tienes q amoldar tu a la ropa, si no te vale es por que antes tenias una obvia delgadez por anorexia (recuerda que no es bueno, es una enfermedad), asi que si la ropa de anorexica no te vale, el remedio cual es? COMPRAR NUEVA ROPA. sí, estamos en crisis, pero habrá que renovar armario, coño.

que aun asi te ves mal? no gorda (por que 55 kg no es estar gorda, pero es q eso q ni se te pase por la cabeza) sino q te ves en baja forma? DEPORTE. correr, bici, piscina, andar, patinar...

piensa tambien, q estas en inglaterra, cambias orarios, comidas y actividades. sumale una cogorza esporadica (tranquila, no te amargues, es un año d erasmus, disfrutalo), normal q hayas pillao unos kg.

mira, realmente no se como eras antes ni como estas ahora, pero estoy segura, que estas mucho mas guapa y atractiva ahora mismo, y no lo digo por decir, creeme.

Cree en ti. La vida es corta, y solo se vive una vez, si tuviesemos un par d vidas, pues malgastariamos una con excesos y gilipolleces y la otra ya la aprovechariamos, pero nop, solo hay una. El destino no esta escrito, el camino lo tejes tu. tu eres la dueña de las agujas, en tu mano esta el romper los hilos o seguir trabajandolo para que quede algo bonito que recordar. Se haran nudos, te desviaras, pero seguiras adelante creando cosas que querras mantener en tu recuerdo.

Es tu vida, no la d un personaje de una serie. Esto es serio, en las series muere el personaje, pero no el actor. Esto es real. una unica vida, para vivirla, para no amargarse, para querer a los tuyos. DISFRUTA, CUIDATE, DIVIERTETE,QUIERETE.

Por estas fechas hace tres años se murió el hermano de mi mejor amiga. Sin haber tenido ningun accidente, sin ninguna razon, el, solo en su casa, dejo d vivir a los 18 años.
En ese momento pensé, que hay problemas que tenemos q nosotros mismos nos buscamos, problemas que tienen solucion y estamos emperrados en que no. tenemos la impresion d que nadie nos comprende. Entonces pasa algo así, y te das cuenta de que tus problemas tienen una solucion, pero hay cosas q ya no tienen remedio. El ya no estaba, yo solo supe decir, sigue adelante.

Ana, cree en ti. vive.

Ile

nicol dijo...

-hola ana yo te acocejo que debes seguir con tu vida pero tienes que comprender y aceptar que tienes una dificulta pero no por esto debes dejar tu vida atras, se que tienes que tomar tu situacion como una prioridad y/o como una meta por lograr (superar tu adiccion a la comida)pero ante todo lo que tiene que hacer es seguir con tu vida normalmente y depronto no hacer de tu enfermedad una adiccion a todo (pastillas,medicos etc...)si no como una meta por cumplir. Debes hacer de ella algo divertido y saludable pero sin dejar atraz tu vida cotidiana.Por que de nada sirbe que te enfrasque en una cosa (en tu vida)o(en tu enfermedad)tu como persona tiene que unirlas de la mano y vivir una vida tranquila y casi normar pues tu dificutad no debe afectarte en tu dia a dia ni e lo contrario

Loth dijo...

Quisiera responder al primer Anónimo:

Para empezar: El psiquiatra NO ES UN IMBECIL por plantearle enfrentarse a su enfermedad, que a fin de cuentas es lo que está interfiriendo en sus estudios universitarios, en sus relaciones y en su vida. La salud es lo primero, y si la desestabilización psicológica y el desarreglo nutricional impiden un ritmo de vida normal, pues se hace un parón, que más vale hacer las cosas bien que querer hacerlas rápido.

Para terminar: ¿Cómo sabe Ana si necesita o no necesita la medicación? ¿Acaso ella es médico, conoce el funcionamiento neuroquímico de su cerebro y la interacción farmacológica tan potente que hace la medicación en su estado de ánimo? ¿No se le ha ocurrido pensar que si existen medidas preventivas es por algo? Me encanta esa postura de la gente que cuando está bien no le gusta que le digan qué hacer con su vida y cuando empeoran culpan de todo a los psicólogos y psiquiatras. Quizás si no hubiera dejado la medicación no se provocaría el vómito ni una sola vez, quizás no estaría aterrada por pesar lo que tiene que pesar, ni le irritaría tanto que los especialistas la controlaran, no sentiría que está mintiendo a nadie. Su texto está plagado de autoengaños.

Sinceramente, Ana, si quieres curarte, debes de tener paciencia, porque has invertido mucho tiempo en enfermar, así que tendrás que invertir el tiempo equivalente en recuperarte. No te impacientes, más vale hacer las cosas con calma que apresurarse, confiarse y tener estos altibajos. Sé responsable, por el amor de Dios, no te escudes en que por vivir en el extranjero tus hábitos se descontrolen y dejes de tomar tu medicación para poder meterte alcohol, que es mucho peor que el prozac (por citarte un ejemplo).

Tampoco tienes porqué avergonzarte o incomodarte porque te supervisen, la prevención es lo más importante, ¿preferirías que intervinieran cuando estuvieras jodida otra vez? Nadie quiere recordarte que has estado enferma, sino de que el apoyo y la ayuda para superarlo está ahí, así que no lo rechaces. Tienes una nueva oportunidad, aprovéchala.

Lizzie dijo...

hola bonitaa!!
ahii me partió el alma el último párrafo, yo a veces me lo pregunto, a veces no me molesto en hacerlo porque no sé la respuesta ni la sabré, así que sólo me resigno
pff que coraje me dio lo del puto psiquiatraa!! yo te hubiera aplaudido con eso de que dejaste de vomitar porque al igual que tú antes, yo vomito 2 diarias siempre siempre, a veces más a veces menos pero siempre, es raro que no lo haga, sólo cuando intento recuperarme pero lo más que he logrado son 3 semanas pff que mierda no? cómo se nota que esto sólo lo entiende quien lo padece, y los psi... por mas que lean y trabajen con personas como nosotras, nunca jamás lo entnderán...
te admiro demasiadoo, y aunque te hayas asustado con la báscula, tú misma dijiste que te sentías un poco mas guapa, que habías ganado seguridad, te admiro mucho y ojalá que cuando te vayas olvides españa y te dediques a inglaterra =)
te quiero niña

baee

Anónimo dijo...

HOLA!!!apenas llevo un mes siguiendo tu blog, pero al leer las kosas ke escribes...reacciono pues mucho de alli lo siento en mi...se ke es muy dificil para ti vivir en estas kondiciones...yo noy soy anorexica...pero se lo ke se siente el kerer perder peso..lo askeroso y repulcivo que se siente ver esa figura reflejada en el espejo..quizas tengamos algo en comun,es el peso..yo a diferencia tuya tengo sobre peso...ke quizas nos llega a ponernos en la misma postura, hace apenas un año comence con tratamiento, y me senti feliz por que eras esa ayuda que buscaba hace tanto, aunque nunca lo he plativado con ningun psicologo se que tengo problemas alimenticios, porque a veces como de una manera compulsiva, y lo poer es que no disfruto esa comida, que luego de saber que ingeri tanto me odio, me siento askeada, me siento como una porqueria, quizas yo misma este sacando conclusiones erroneas, pero eso es lo que siento, por ahora he logrado bajar peso, aun me falta mucho, pero escuchar todos eso comentarios me ponen mal, porque a veces dejo que me afecten y vuelvo a la misma mierda a comer como una loca, pero luego vuelvo a decir que puedo, pero me aferro a eso medicamentos, que a veces me aburren pero en cierta parte las he hecho parte de mi, aun mas cuando veo que mis huesos marcarse, se que suficiente tienes con tus problemas como para querer escuchar el mio y te pido disculpas, quizas deberi consultar a un especialista, pero aun no tengo las fuerzas o quizas esoy tratando de experimentar algo mas, luego de tantas cosa lo quiero preguntarte es, si tu crees que alguien que sufre de sobre peso, es propenso a sufrir de anorexia o bulimia...se que puede ser a lgo estupido, pero en ti veo tantos sentimientos que siento y que aun hasta hoy nadie lo sabe..te agradeceria tu respuesta u opinion..kuidate, y pues sigue adelante aunque a veces sea dificil..att indira.. guisin1990_gt@hotmail.com

| Ms.O | dijo...

Hola Ana, me llamo Daniela y soy de República Dominicana. Buscando un libro que me gustaría leer encontré el título de blog y me llamó mucho la atención.

Tengo 17 años y siempre he estado en sobre peso. En varias ocaciones he hecho dieta con nuutricionistas y sí, rebajo, pero luego vuelvo y engorodo todo por el mal habito de comer lo que sea cuando sea. Pero esta vez no. Esta vez fui donde una nutricionista, en enero, y pesaba 180 libras (que serían 85-90 kilos). Mi metabolismo el muy lento y por eso rebajo muy difícil. Mi tía, que es doctora, me resetó unas pastillas y hace un mes que me pesé tenia 154 libras, eso hace 26 libras en 3 meses.

Nunca, desde que tengo memoria, me ha faltado el deseo a dejar de comer. Me he provocado el vómito dos veces en mi vida, sólo uno pude vomitar. Siempre me he sentido culpable cuando como, siempre, es una angustia y me baja el ánimo de una manera increible. Ahora con estas pastillas me estoy volviendo loca. Duré como 2 semanas que no pude beberlas pq no pude conseguirlas ya que ponen muchos peros al momento de venderlas. Durante esas 2 semanas me sentía horrible pq sentía que todo lo que había rebajado lo estaba engordando y me sentía muchisimo más gorda. :S

Ya porfin logré conseguirlas otra vez y me siento algo mejor, más liberada pero igual tengo miedo a depender de ellas pq son fuertes, y me las tienen que quitar porque supuestamente era solo por un mes que tenia que beberla, y ya van 3 meses.

No te voy a sermonear sobre el "vive tu y vida feliz" y todo eso. Bull shit todo eso.

Ahora, no entiendo porque un psiquiatra y un psicologo. Además de que el psiquiatra no me gusta, lo siento prepotente y que no sabe tratar a las personas porque no es el que tenga la razon lo más importante, es ayudar a la persona y saber que ayudaste a alguien.

Hablando sobre lo que acabo de leer, me gustó a sobre manera cuando dijiste que habías ganado unas curvas pero que te sentias más sexy. Esa frase me sacó una sonrisa inmediatamente.

Oyeme! Vi las fotos y eres HERMOSA VIEJA! Tienes una cara preciosa, unos ojos hermosos y un cabello espectacular! Y UNA SONRISA QUE NI SE DIGA!

Fájate allá en Inglatera! Que disfrutes! :)

[si gustas, puedes responderme, siempre chequeo mi blog]

Lisa dijo...

Yo por primera vez en 8 años con toda esta locura, pense el desvelarme, tengo cita para el 28 de mayo...

Tengo miedo, y ganas y otra vez miedo, todavia tengo tiempo de pensarlo pero, tengo un trabajo estable y tantas ocupaciones que temo que el tratamiento suponga dejar todo. De solo pensarlo, pienso en no acudir a la cita, peso 42kg, mi peso mas bajo ha sido 39, pero se voy a bajar mas, no se, ayudame a decidir, o por lo menos dime como fue que te decidiste a dar este paso,

esta acabando con mi vida

tengo 21 años y son ana/mia desde los 13 años...

un saludo, fuerza y animo!

Barbara dijo...

podrias pasarte a darme un consejito?
espero que estes bien
un beso
bye

Ada dijo...

Hola Ana, es la primera vez que leo tu blog aunq ya le habia echado una miradita antes.
Lo que lei me hizo acordar mucho a la ultima vez que fui al centro donde hice el tratamiente por trastornos alimenticios, asi como vos me sentia haaarta de estar tan rodeada del "problema" yo ya habia superado la etapa de no comer y no habia aunmentado de peso por lo que mejor aun, pero eran 4 veces por semana de hablar de lo que comia, de lo que no comia y de escuchar a otras chicas del grupo aun lidiando con los ayunos... me sentia mal por ya haberlo superado,hasta les daba consejos (??), tambien deje la medicacion de la psiquiatra de un dia para el otro y nose si me afecto, no identifique nada raro pero una vez que deje el tratamiento me senti libre...
Lamentablemente ahora estoy pasando por una recaida, si bien no me ha afectado en el entorno como antes (social, academico, laboral) me asusta mucho, desde q deje el tratamiento aumente como 6 kilos, obviamente ya los volvi a perder pero a costa de ayunos y vomitos (algo nuevo agregado en esta recaida) por lo que nose si es muy recomendable dejar un tratamiento sin concluirlo. Es dificil, ojala tuviera la fuerza para presentarme ante mi psicologa y decirle que necesito ayuda, me da miedo tener que dejar materias de la universidad para dedicarme a esto y perder mas años de carrera, me da miedo que mis padres nunca se enteraron de nada y que ahora mas que nunca es dificil costear el tratamiento, no puedo recurrir a ellos, me dan miedo muchas cosas.
Fuerza!! segui adelante, la vida sigue y te espera, ahora que estas superando esto poco a poco no te quedes en el camino, es mi humilde consejo, a veces es dificil despues volver a retomar todo, y como te dije las recaidas agregan cosas...
Poco a poco voy a ir leyendo tu historia, de seguro me sentire muy identificada.

Saludos de Argentina.

Oruga dijo...

Tienes todos los motivos del mundo para haberle perdido la fe al psiquiatra, la verdad me dio risa cuando casi se infarta por que dejaste la medicacion, quiza sean los experto, pero en algunas ocasiones no son ellos quien tienen la respuesta correcta.
Especialmente cuando has vomitado tan poco, si el queria hablar de estadisticas, pues... primero debio fijarse cuantas veces vomitabas en un dia, yo estoy orgullosa de ti, se que te esfuerzas mucho y que mejoras, obvioque tengas alguna recaida, pero te levantas, se sacudes y listo, sigues adelante con todas las ganas de mejorar.

yo nunca he querido ir con un psicologo ni nada asi, a pesar de que en preparatoria tuve depresion severa, no habia un dia en que no pensara en como hiba a morir, pero el hablar con alguien de mis "problemas" no es algo que me parezca necesario, sobre todo por que es una persona a la cual no conoces, ademas ni problemas tneia, asi que posiblemente me hubieran medicado y ya, eso de tomas pastillas tampoco se me da, por aquello de mi hernia, odio el sabor de los medicamentos y me es imposible tragarlos, siempre los mastico, te podras imaginar el asco que es.

Muchas gracias por dejarme comentario, se que no sueles hacerlo, en verdad te lo agradezco, no tiene idea de cuanto me emocione al verlo.

Sigue cuidandote hermosa, te mando un abrazo y sigue sonriendo.

Ángel gótico dijo...

Hola preciosa, he estado mucho tiempo ausente pero por fin he vuelto. Me alegra volver a saber de todas...

Me ha gustado leerte, me preguntaba que habría sido de tí... Estoy muy de acuerdo contigo cuando hablas de como trabajan ciertos médicos, psiquiatras, etc... A veces tenemos nosotras más razón que ellos.

En fin, muchos besos guapa. Disfruta de lo que te queda en Inglaterra ;)

Natalia dijo...

Hola!
Fue una sorpresa entrar a tu blog y ver 3 entradas nuevas! espero que todo este muy bien y bueno yo se que cuando regreses a España pueden volver tus manias y todo eso, pero vas a ser una persona diferente, ya no vas a ser la misma que vuelve y estara con todas las manias y todo, yo espero que puedas encontrar paz, hay muchas formas, forma un poco mas tu vida espiritual, dale mas importancia, de verdad, he descubierto un mundo interior de energia que me llena y seria lindo que mas gente se sintiera feliz con paz y llena, ahora entro a mi blog y no reconozco haber escrito las cosas que escribi, por que cuando descubres el amor (no el amor a tu pareja) como forma de vivir te llenas de paz. Bueno espero que publiques algo pronto, suerte con todo!

Natalia dijo...

jaja mi mensaje parece el mensaje de un evangelista, pero quiero aclarar que no me meti a ninguna religion, o bueno si a todo lo que fluya con buena energia, cuidate mucho!

marshmellina_thoughts dijo...

hola! encontre tu blog no se xq la vdd, inice el mio hace poco.. y me senti identificada con algunas cosas de lo que escribiste, a vcs frustra ver que tal vz antes se tenia cierto peso y ahora es muucho mas que lo que tenias antes, yo tengo 19 años mido 155, peso 65 kg. y pues hace 1 año pesaba 50.... no se cual halla sido tu peso anterior... pero si entiendo el hecho de que a vcs frustre ver que un dia entraste en algo y ahora no...... imaginate yo soy super bajita... parezco globo haha... la vez que baje fue porque me obsesioné.... fui bulimica, porque nunk tuve el suficiente valor para ser anorexica... ahora intento lograr las cosas de nuevo de la manera buena... y aunque no lo exteriorizo me siento muy mal por la situacion en la que me encunetro... lejos de sentirme bonita me siento muuuuy fea haha... porq la vdd asi estoy... una chava de 155 con 65 kg. encima no es muy bonita =?.... ahora trato de hacerl las cosas bien... por mi bienestar... porque estar como estoy baja muuucho mi autoestima.... solo te digo algo... haz lo que te hace feliz... pero que no te perjudique... y con lo del psiquiatra... nadie va a entender lo nunca ha sufrido... hay cosas que no se aprenden por estudio, sino por experiencia.... entonces.. porque darle importancia a alguien que habla sin saber??? cuidate... exitos en todo

Lukas dijo...

Ana
No se de que hablan, no soy anoréxico, no conozco a nadie que lo sea, y de hecho llegués hasta tu blog buscando una foto de las muñecas de porcelana que están en la casa que fue de Neruda en Valparaíso (¡) porque estoy dando un seminario acerca de lo siniestro en la obra de Julio Cortazar (de nuevo ¡).
En fin soy argentino y solamente lei tu ultima entrada. Me quedé helado; también me quedé helado leyendo los comentarios.
Yo no se dar consejos y como verás soy solo un escritor.
Pero 3 cosas me quedaron claras: sos sensible, sos linda, sos inteligente.
Y de alguna secreta manera siento que si te mando este mensaje todo va a cambiar en el mundo.
No sé que decir, pero soy real.
un beso, un abrazo quizás.

Haramoth dijo...

Al igual q muchas de las personas que estan aki se sintieron identificadas contigo yo tmb me sneti asi tus historias todo me resulta tan familiar te deseo todo lo mejor para ti la vdd soy un fan tuyo pasate por mi blog si tienes tiempo y los q tmb quieran siempre escribo todos los dias es mi rincon mas preciado q tengo dnde puedo dcir todo lo q siento.. bueno esta es la direccion y saludos t deseo suerte
http://haramoth.blogspot.com/

M.F.Lauder dijo...

Hola Ana,
Te tengo que felicitar por este blog. He llegado a el porque hace unos dias, buscando fotos de Hilary Duff, sin querer me tropece con un blog donde se fomentan la anorexia hablando de tablas peso/estatura con unas cifras asustantes. Se marcaba 1,60/40 kg por poner un ejemplo, sabes? yo mido 1,60 y en normal peso 47 kg pero por un estres postraumatico que nada tiene que ver con la alimentacion suelo quedarme en 40 kg cada x tiempo. 40 kg!! cuando empiezo a ver que se me queda grande la 32, me peso y veo esto pongo en marcha toda mi maquinaria para recuperar mis 47 kg (nunca he conseguido pesar mas), almenos asi se me ve. Es por eso, porque me he visto con 40 kg en contra de mi voluntad y he visto como de demacrada te quedas me asusta saber que es la tabla que se maneja en la anorexia.
Yo tambien escribo un blog, pero sobre maltrato infantil (causante de mi estres postraumatico). Te invito a leerlo y lo dejo aqui con tu permiso por si alguien necesita ayuda.
Yo me quedo leyendo el tuyo que tiene para largo.
http://diariomaltratoinfantil.blogspot.com/

M.F.Lauder dijo...

Soy la de antes otra vez.
He estado leyendo un poco desde el principio y estoy encontrando que hay mucha similitud entre las secuelas que deja un maltrato y las personas que sufris anorexia o bulimia. Lo estoy leyendo y esos sentimiento que reflejais de desvalorizacion, tristeza, culpabilidad, perdida de identidad...los sufrimos los maltratados tambien, esos mismos sentimientos los he escrito en mi blog que al igual que el tuyo es a modo de diario.
Te vuelvo a felicitar porque con este blog estas ayudando a mucha gente a entender lo que les esta pasando. Tienen razon los que te lo han dicho en comentarios. No todo el mundo es capaz de verbalizar lo que les paso, de expresarlo (a mi tambien me lo han dicho). Por lo que el que nosotras podamos hacerlo tiene un gran valor para el resto: estamos dando voz a los que no pueden hablar.
Confio en que nos podamos ayudar unos a otros.

Anónimo dijo...

mas o menos?
no vas a publicar nada mas nunca??

Julieta dijo...

Me sentí menos loca después de leer todo esto. Sí, lo leí todo.. por suerte tienes la valentía de expresarte así. No sé si yo podría..

Ojalá actualices, algún día :)y ojalá estés bien.(Dentro de lo que se puede con esto, claro)

Princessita dijo...

Hola princs! He regresado a blogger luego de una larga ausencia. Quizas me conozcas, quizas no; pero si te interesa pasate por el blog y leeme.

Gema.. dijo...

Hola Ana.
Has demostrado que no eres asidua a contestar a los comentarios, pero me encuentro ahogada y hundida.
Yo también tengo anorexia, tengo 15 años y la sufro desde los 13. Estoy llendo al psicólogo y psiquiatra desde hace meses, y no me están ayudando nada, es más, desde que voy vomito cada vez más, y tengo los brazos llenos de heridas, ya me entiendes. Me gustaría recuperarme, pero no me veo con fuerzas.. que te las dió a tí para decidirte a salir? me gustaria saberlo para intentarlo conmigo misma.
Espero tu respuesta.
Sé feliz, o al menos, intentalo
Gracias

leyre dijo...

hola ana,
puedo entender que te esta pasando, yo empeze con mia a los 14 años, la deje y hace un año me fui a estudiar a barcelona, alli encontre a ana, o ella me encontro a mi, nos icimos inseparables, en unos meses terminaron por alejarme de mi vida independiente y casi me obligaron a volver a casa con mis padres, el drama fue horrible
bueno lo es , solo hace tres semans que e vuelto, y ahora no consigo encontrarme bien, ya no puedo tener mis ayunos, mis rituales y todas las cosas k me hacian sentir bien,

los medicos tampoco han acertado, por ellos me tomaria todos los tankilizantes y sedantes del mundo, yo soy enfermra y me tomo la medicacion cuando creo k la necesito,
asi k cuenta conmigo para lo k necesites.

es horrible y duro volver, a mi me esta constando mucho mas de lo pensaba y ahora mia se a puesto en mi camino,

fuerza

Anónimo dijo...

Hola Ana.
Me llamo Sara, y estoy realizando un trabajo sobre la anorexia. No estoy muy familiarizada con esta enfermdedad ya que la única enfermedad que conozco (porque un par de amigos cercanos la padecen) es la bulimia. Me gustaría pedirte permiso para usar algunas de las frases de tu diario en mi trabajo. He de espedificar quee s un trabajo de instituto que no tiene otro fin que el de una exposición, y tras esta, el trabajo será guardado sin más movimientos.
Por favor, si tienes tiempo y puedes contestarme hazlo a mi correo: aleksis_93@hotmail.com

Anónimo dijo...

No tengas miedo de nada, sigue adelante, eres una persona, tienes derecho a vivir.Lucha contra la obsesion...
Es una distorsion de tu imagen,por que la belleza no se mide en kg.
Marylin Monroe , Scarlett Johanson.. no tienen una talla 34.
Tu vales tanto como cualquier otra persona.

Anónimo dijo...

ayudenme.. consejos por favor.. necesito ser flaca.. no puedo encajar.. me siento discriminada todo el tiempo y sufro mucho..

dulce.encantada@hotmail.com

Anónimo dijo...

hola ana solo quiero decirte que yo con 14 años sufro un muy leve nivel de anorexia por mi metabolismo, si alguien sufre anorexia recomiendale comida con grandes cantidades de almidon

Anónimo dijo...

Oye idiota, q no sabes q existen GIMNASIOS Y NUTRICIONISTAS??? USA LOS SESOS!!!

Anónimo dijo...

Tengo 31 diabetica y conlos diad contas del cancer en el estomago causado x vomitar la qimio tengo 5 hijos y peso 36 mirenc en el espejo

Anónimo dijo...

hola resto de caca

Anónimo dijo...

este es la nueva sala de chat

Anónimo dijo...

hola soy tamara manden privado

Anónimo dijo...

dije k vengan tods,esta sala se llama kkuentaspata,eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy

Anónimo dijo...

hola soy cris,k tal tamara

Anónimo dijo...

bien tontito mañositojijiji

Anónimo dijo...

ola soy takia

Anónimo dijo...

chat de sexo no ay me voy solooral

Anónimo dijo...

ya pe pata kdate pok ay viene mas gente

Anónimo dijo...

hola soy Alfonsito manden privadito soy gay

Anónimo dijo...

hola soy calzon dorado,tengo arbustos muy grandes

Anónimo dijo...

hola soohi ke tal amia

Anónimo dijo...

mien kientiene tanga

Anónimo dijo...

vámonos mancha,tengo chizito muy grande tostado

Anónimo dijo...

hola tamara,cristofer,marilin,adrian,pami,canelita y atodos por entrar ala sala de chat kkuentaspata,yosoi la dueña,me llamo Candy gilberta sombie,mucho gusto

Anónimo dijo...

hola katia

Anónimo dijo...

maldita pollla

Anónimo dijo...

hola soyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy ramera tatiana

Anónimo dijo...

manden privado ala mierda

Anónimo dijo...

hola Katia como eres

Anónimo dijo...

soy Katia soy cuojsda,sexi atractiva pa ti

Anónimo dijo...

puta mare no di buenos resultados

Anónimo dijo...

Sorry nena!! pero sólo es un punto de vista, don't take offense at what I say!!! hay ciertas cosas que están un poco redundantes en tus escritos!!! osea... hay ciertos párrafos en los que se repiten como por ejemplo lo de uno en que hablas sobre tus miedos!!! We understood that you'll always have fears!!!