Dolor, confesiones y mentiras


18 OCTUBRE 2007


Ya estoy otra vez de vuelta. Estas vacaciones han sido realmente fantásticas. Imagínense 10 días perdidos por el monte con su chico alejados del mundanal ruido. Lo he pasado tan bien y he estado tan a gusto que hasta he comido como un cosaco; tanto que apenas me reconozco.


Lo más duro y lo más difícil de comer no es la comida en sí porque, al fin y al cabo, piensas que unos días son unos días, de modo que te das a la buena vida, te permites tomarte unos días de descanso en esta dieta continua que es nuestra vida. Te levantas la veda y te convences de que te has ganado unos días de descanso en todos los aspectos. Lo peor de comer es que cuando vuelves a tu vida diaria, a tu casa, a tu rutina… te resulta más difícil aún comer porque en el fondo echas de menos la comida. Y eso es lo realmente difícil. Asumir que necesitas comer, que deseas comer, que no puedes vivir sin la comida cuando lo que desearías es completamente lo contrario.


La comida se convierte más que nunca en un acto social, en el centro de reuniones, en un tema de diálogo continuo y aunque llega un momento en el que eres capaz de inmiscuirte en dicha conversación como uno más, lo cierto es que aborreces la comida por ser un evento social de tal dimensión y deseas huir más que nunca de tal insulsa y banal dinámica diaria.


El lunes por la tarde volví a ARBADA, pero en esta ocasión lo hice con mi madre. Ninguna de las dos sabía muy bien qué hacíamos allí, pero allí estábamos. Llegué tranquila y muy segura de mí misma, repasando mentalmente lo que diría para introducir la conversación, aunque algo más aturdida que de costumbre, tal vez por la presencia de mi madre, que estaba más cerca que nunca de encarar el verdadero problema. Aturdida porque no sabía si la presencia de mi madre lograría cohibirme o me impediría hablar con total libertad y sinceridad.


Introduje la conversación tal como había planeado, esperando que mi madre rompiera el silencio. Allí estábamos, una junta otra frente a M que nos miraba atentamente tratando de entender los por qués. Mi madre se fue soltando poco a poco y explicando un sin número de cosas de las que yo ni siquiera era consciente. Tantas cosas que apenas podía imaginar. Mi madre habló con total claridad explicando cómo también ella había vivido mi enfermedad, cómo toda mi familia ha padecido la enfermedad conmigo, haciéndome comprender que, a pesar de mi ingenuidad, todos me apoyaban muy de cerca.


Todas las confesiones sinceras de mi madre supusieron tal sorpresa para mí que apenas podía atisbar. Tantas cosas sin saber, tantas cosas que nunca quise ver, tantas cosas que nunca supe comprender, tantas cosas de las que nunca fui consciente, tantas cosas a las que siempre fui ajena mientras vivía en mi propio mundo. Ahora me doy cuenta más que nunca de que la anorexia no es un secreto, sino una mentira, una gran mentira a uno mismo. Te mientes a ti misma creyendo que puedes vivir al otro lado, ajeno a todo lo que ocurre a tu alrededor. Te pones una enorme venda en los ojos que no te permite ver y te engañas. Te engañas a ti misma.


Parecía mentira que fuese posible que mi madre fuese consciente de todo aquello de aquel modo. No era posible que mi familia hubiese estado a mi lado cuando yo siempre me sentí tan sola. Resulta difícil creer que aquel sentir tan real, aquella soledad intensa en mi interior, aquella sensación de insignificancia, de no importarle a nadie, no fuese más que una mentira, una mentira en mi cabeza. Resulta difícil creer que mientras yo vivía en ese otro mundo paralelo, en el mundo real mi familia seguía queriéndome, apreciándome, apoyándome, preocupándose, esperándome. Resulta difícil asumir que has estado tantos años viviendo en un mundo paralelo, distinto y distorsionado.


Creía que ahora vendría lo más fácil. Creía que sólo tendría que caminar por un sendero corto y llano. Pero el camino es largo y escarpado, lleno de obstáculos. Al menos 5 años de tratamiento. 5 años más. Aborrecí aquella idea de tener que pasar otros 5 años luchando contra esta enfermedad, al mismo tiempo que me tranquilizó la sola idea de no desprenderme de mi enfermedad tan fácilmente.



Me resulta difícil comer. El no comer, el saltarme cada día las comidas se ha convertido en una normalidad en mi vida, de la que me cuesta mucho desprenderme. Ayer me salté la comida como de costumbre. Comí únicamente un melocotón. Al llegar de clase, sin saber muy bien por qué, comencé a comer cereales. Me sentía tan mal que seguí comiendo para terminar vomitándolo todo. No sé por qué lo hice. Ni siquiera sentí deseo alguno de hacerlo. Ni siquiera sentí la necesidad de comer. Ni siquiera me apetecía comer. Pero lo hice. Algo se apoderó de mí y lo hice.


Después de vomitar, los sentimientos de reproche, de malestar, de angustia, de insatisfacción, de odio, volvieron a inundar mi alma después de tanto tiempo.


Fui al gimnasio en un intento de abstraerme, de evadirme, pero también de eliminar los posibles restos de calorías acumulados en mi estómago. Volví extasiada en mi bici, como de costumbre. Cuando estaba cerca de casa di media vuelta y me alejé de allí. No deseaba volver, no deseaba estar en casa, sentí una necesidad horrible de huir. Me sentía mal. Empecé a aborrecerme, a odiarme por comer, por vomitar, pero, sobre todo, por no ser capaz de mantener el control, el ayuno, por haber sucumbido a la tentación. Había fracasado. Me sentía tan mal que deseaba hacerme daño. Una lágrima recorría mi rostro al tiempo que seguía pedaleando sobre mi bicicleta. Deseaba hacerme daño más que nunca. Deseaba castigarme por aquel fracaso. Pensé en golpearme, cortarme o, incluso, quemarme con las pequeñas chispas de fuego que desprendían las cenizas de mi cigarro. Deseé hacerlo más que nunca. Deseé autolesionarme más de lo que nunca lo había hecho. Sentí una sensación en mi interior que me instaba al auto castigo. Pero no lo hice. No podía hacerlo.


A pesar de que siempre he sentido la tentación de deslizar la hoja fría y afilada de un cuchillo sobre mi brazo, recorriendo las venas azules traslúcidas sobre los huesos; a pesar de que siempre he imaginado los cortes suaves y profundos, la sangre roja goteando sobre el embaldosado, las cicatrices sobre la piel… a pesar de que he imaginado decenas de veces que podría hacerlo, que sería capaz de hacerlo, de que aquel dolor incesante sobre mi cuerpo tal vez podría proporcionarme más dolor aún que el propio dolor que supone matarse de hambre; no lo hice.


Lo más triste de todo es que no lo hice, no porque creyese que estaba mal o que no debía hacerlo sino, porque me daba miedo. No hablo del miedo de hacerse daño, no hablo del miedo al dolor, sino del miedo a la adicción. Del miedo a sentir algo tan maravilloso que me instase a repetir, a volver a hacerlo, una y otra vez hasta la saciedad, hasta el colapso. No podía hacerlo porque ya estaba suficientemente jodida como para emborronar más aún el cuadro.


No podía hacerlo y no lo hice. Al fin y al cabo mañana sería un nuevo día.

ANA

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, mi nombre es Nadia. Llegué aquí navegando página tras página.
Yo no soy muy buena escribiendo, así que no puedo plasmar lo que realmente siento tan bien como tu, pero tus escritos son exactamente lo que pienso, sabes.
Tienes toda la razón. Y es gratificante saber que no estás sola, que no eres la única. Gratificante hasta sonaría ridículo no crees? en medio de toda esta mierda que significa la anorexia.
Saludos.

*Muñeca de Porcelana* dijo...

Me gusta tu blog. Sabes muy bien como hacer sentir al lector lo q estas pasando o almenos yo lo senti. No soy ana ni mia pero me llama mucho la atencion esto de los trastornos alimenticios. Espero que puedas recuperarte totalmente pq debe ser muy horrible. Ten mucha fe y mucha fuerza por que tu familia esta contigo y estan apoyandote.
Cuidate mucho
Animo

sin nombre dijo...

aunqe sean 5 años duro d luxa por salir d esta enfermedad lo cnseguiras tndras tus recaidas nunk nadie dijo qe todo lo qe nos propucieramos seria facil d lograr pero tampoc dificil d cnseguir el paso important ya lo has dado estos son pasitos xicos qe tndras qe ir dando pero d a poito lo cnseguiras cn kda pasito xico qe des es un paso menos para tu eta asi qe no t desanimes y sigue luxando por vos por tu familia animo

el Deivid dijo...

Hola

Llegue a tu blog navegando por la red.
Tus historias son inpactantes y podria decir hasta increibles para los que estamos fuera de ese mundo.
Me impresiono mucho tu excelente redacción.
Te mando un saludo y un abrazo desde México.

Anónimo dijo...

cada dia es un nuevo dia.
Sigue adelante, no te maltrates, no pienses en acerlo, solo perjudicas tu mente, y es lo mas importante.

son 5 años, para ir subiendo peldaños, no los bajes todos de golpe.

un beso
ile

Anónimo dijo...

Venga anímate!!Yo te veo mucho mejor que hace tiempo, porque se nota que te vas conociendo a ti misma y siendo consciente de la realidad, evidentemente no te puedes quitar de un plumazo una forma de pensar adquirida a lo largo de los años y tan instaurada en ti. Todo será poco a poco y el darte cuenta de que no estás sola, de que tu familia te apoya y te quiere mucho es un paso importantísimo!
Los 5 años de recuperación no quieren decir que estés todo el tiempo enferma, seguro que en un año empezarás a notar mucha mejoría, y con el tiempo estarás mejor y mejor, no tienen porqué ser 5 años de sufrimiento, al principio lo pasarás mal y después seguro que se te hace más llevadero.Todavía eres muy joven y tienes tantas cosas bonitas por vivir que cuanto antes empieces a curarte antes podrás disfrutarlas con todos tus sentidos.

blancuchentita dijo...

hola nena he leido tu blog...bueno la verdad k yo tbn sufro de ed y no se lo doy anadie...pero sigo siendo tan bruta k no me alejo....lo uniko k keria decirte es k te entiendo y pedirte un favorcito donde puedo descargar los libros k pusiste sobre too el de valerie..no los puedo bajar y como sabes en chile los libros son demasiado caros..ojala me puedas ayudar...besitos y suerte con too

Oruga dijo...

Estoy orgullosa de ti, por haber resistido, ya fuera miedo o lo que fuera, no te cortaste, eso es lo que importa, yo lo hago, me corto, estoy peleando conmigo misma por dejar de hacerlo y afortunadamente tengo casi 3 anios sin un solo corte, pero esa sensacion de querer sentir la navaja, de sentir el ardor, el dolor y la sangre, no se van, en ocasiones tengo que llevarme todo lo que pueda hacerme dano y ponerlo en otro lugar, encerrarme en mi cuarto y poner la musica a un volumen alto para no escucharme rogar por un corte, dentro de mi siento como me suplico a mi misma, solo uno, uno pequeno, nadie se dara cuenta, no tiene que ser en el brazo, puede ser en un tobillo, puede ser en el muslo, pero no lo hago, simplemente no lo hago.

tambien creo que esos 5 anios de tratamiento de recuperacion valen la pena, todo loq ue te evitarian, todo el tiempo que tienes en esa enfermedad, bien vale la pena esos anios, son 5, solo 5 anios, no es un numero muy grande, nisiquiera tienen 1 cifras, solo una, ademas quieres recuperarte, ya viste que no vivias en la realidad, que tu familia tambien sufre contigo, que te aopyan y te quieren, eso te ayudara a que sea mas facil, no creo que sea algo que tengas que hacer de un dia para otro, es gradual, despacio, arriesgate a recuperarte.

Cuidate mucho, besos.

PD: sigo invitandote a mi blog, ojala te pases, se que no te gusta dejar comments ni nada, pero igualme encantaria que leyeras de vez en cuando, No soy una princesa.

..."""silvanna"""... dijo...

Como tú dices el camino es largo y escabroso, pero no imposible de recorrer. Tienes un apoyo del que te puedes agarrar, del que antes no lo veias, pero que ahora está ahi, para agarrarte cuando te caigas y para que te ayude a lebantar. Y aunque al comienzo del camino te caigas muchas veces y te hagas nuevas heridas y abrir las que tenias...con el tiempo se cerrarán. tú lo conseguirás!

Un beso guapa, y cuidate. :)

NARCISISTA dijo...

hola linda...animo con esta decision y es cierto q aunq tratemos de ocultar a ana de nuestra familia ellos tambien viven con este martirio.
y en cuento tu caida...los mas grandes de la historia d ela humanidad tambien han caido pero se han levantado...has hecho un gran paso..no es facil...costara mucho..pero lo estas intentando.un beso grande.

Monik dijo...

hola...
ahiii...tantas cosas te han pasado, no sabria como manejar ese monton de sensaciones en tan poco tiempo y apesar d q nuestras vidas viven combulsionadas..nunk es facil.
Al parecer las cosas con tu mama van bn, enterart d todo ese el final de cuentas t hara bn, ojala q asi sea.
las recaidas..creo se pasaran varias veces por eso me imagino q seran 5 años y tal vez sean necesarias...necesarias para que te des cuentas que estas dejando, que se viene y a que te enfrentas.
espero que las cosas vallan bn y mejoren.
besos

Izasally dijo...

Hola, me encanta tu forma de hablar , de escribir... lohace muy bien, me ha impresionado tu historia y me alegro de qeu no te cortaras, ese mirdo a la adicción es verdadero, es adictivo. Yo me atreví un dia, un simple arañazo, ahora son cortes mas profundos y mas continuos, nuevos sitioes, y no solucionana nada, en el mometo te alivian, me duermo, pero al dia siguiente ves las marcas y te sientes la peor basura, animo y em alegro del apoyo de tu familia. un beso

Anónimo dijo...

Hola, soy Elsa.
Olvidate de hacerte daño a ti misma, puede ser satisfactorio al principio, ver como se te derrama sangre por tu brazo pero... cuando te veas las cicatrices en los brazos, dudo que te guste.
yo ahora mismo llevo el brazo izquierdo con cicatrices y, no me produce ninguna satisfacción...
Me gustaria hablar contigo por via e-mail, si quieres.
enviame un mail aunque sea vacio a elsa1992@hotmail.com, porfavor y grácias.
besitos,
Elsa.

Julita dijo...

Hola, me gustó mucho tu blog, hablas de una forma sincera y agradable de leer.

Quería comentar en relación con los libros de Valérie Valère que aquí hay extractos y comentarios de todos ellos, aunque no sé si se pueden descargar:

http://www.lascartasdelavida.com/valerie_valere/libros.php

Por lo demás espero que te vaya todo bien, ya veo que la entrada del blog es de hace 7 años... ojalá que en ese tiempo todo haya ido a mejor ^_^