Algoritmo sin solución


19 JULIO 2009

Un amigo me pregunta:

- “Tú que tienes experiencia, ¿qué consejo le darías a una persona que está pasando por tu misma situación? ¿Qué debería hacer?”

Me quedo en blanco. ¿Qué puedo decir? No lo sé. Cada caso es un mundo. No hay una receta milagrosa. Le diría que la vida puede ofrecerle mucho más de lo que cree, que se está cerrando muchas puertas, que su obsesión está distorsionando la visión que tiene de la vida, que el camino que está siguiendo solo le llevará hacia la infelicidad.

Sandeces, pienso de inmediato. ¿Cómo se me ha podido ocurrir algo así? ¿Cómo he podido olvidar todo lo que sentía yo por aquella época? Como si a mí me hubiesen servido de algo todos aquellos argumentos alguna vez. Esos son el tipo de respuestas que usan los señores “psi” para “hacernos entrar en razón”, esas son el tipo de afirmaciones que dice todo el mundo creyendo que con solo escuchar esas palabras sucederá el milagro. ¿Acaso las creí yo alguna vez? ¿Por qué las iba a creer una persona que está sufriendo de anorexia y/o bulimia? ¿Por qué las iba a creer una persona cuyo mundo se está derrumbando y para la que nada tiene sentido más que su alabado ayuno? Tal vez yo las creyese alguna vez pero el creerlas no quiere decir que vayas a salir de ello por arte de magia. ¿Qué se puede decir entonces?

Supongo que nada. “No se puede decir nada” le respondo. Él se queda observándome completamente atónito.

- “Pero habrá que llevarle al psiquiatra o hacer algo.” –Añade, en un intento de obtener alguna respuesta, de descifrar el auténtico algoritmo que miles de personas llevan años intentando solucionar.

Yo difiero. Supongo que depende mucho de cada persona. Existen muchos factores a valorar antes de poder determinar el mejor tratamiento para cada paciente. Desgraciadamente, en este país, todos estamos en el mismo saco. Te tachan de enfermo y te ingresan en una institución hospitalaria y/o psiquiátrica, suponiendo que en tu ciudad exista algún tipo de atención para esta enfermedad. Yo, personalmente, estoy totalmente en contra de ingresar a una persona enferma, excepto en el caso de que esté al borde de la muerte (nótese que ésta es una opinión claramente personal y subjetiva basada en mis propias experiencias y vivencias personales y que para nada tiene por qué ser acertada).

Me pregunto qué tiene de eficaz encerrar a una persona en una institución en la que el paciente se culpará continuamente por estar enfermo y en la que se le recordará a cada momento que está enfermo. Y, sí, estoy de acuerdo en que aceptar la enfermedad es el primer paso para la recuperación pero no debemos olvidar que no tratamos un cáncer y que obsesionarse con la anorexia puede ser más que contraproducente.

Hablamos de encerrar a una persona que sufre un trastorno de la conducta alimentaria en un centro en el que se le hablará de comida, se le obligará a comer, se le pesará, se le vigilará y en el que, al fin y al cabo, la comida copará el centro de atención día tras día. Hablamos de encerrar al paciente en un centro en el que su vida se guiará por una rutina estricta que se le obligará a seguir y se le enseñará que el no cumplir las normas está penado con el castigo. ¿Existe acaso alguna diferencia con su vida anterior? Este tipo de internamiento no hará más que potenciar el trastorno e impulsar la obsesión. ¿Qué tiene de eficaz encerrar a una persona para enseñarle a enfrentarse al mundo tras unas pocas paredes? ¿Qué tiene de eficaz abrir la jaula que se ha creado el paciente para encerrarle en otra? ¿Cómo podrá esta persona adaptarse a su vida real cuando le dejen salir del recinto? ¿Cómo podrá esta persona volver a enfrentarse a sus problemas reales, a sus emociones, después de haber estado alejado del mundanal ruido y el bullicio constante de la sociedad? No, no tiene ningún sentido para mí, claro que, repito, cada caso es un mundo.

También debemos tener en cuenta la edad del paciente, no es lo mismo tratar con un menor que hacerlo con una persona adulta a ojos de las autoridades legales. Del mismo modo, no podemos obviar el tiempo que el paciente ha pasado bajo las garras de la anorexia o la bulimia. Es muy distinto tratar con una persona cuya enfermedad está en una fase incipiente que hacerlo con una persona que tiene la enfermedad en proceso avanzado, cuando la enfermedad se ha convertido en una parte de su vida hasta crear rutinas, comportamientos y pensamientos que rozan lo absurdo (el límite orientativo se ha situado en torno a los 5 años).

¿Qué se puede hacer entonces? No lo sé. Es triste pero no lo sé. Cuando una persona está tan obsesionada con adelgazar, cuando una persona llega al punto de desear morir, de desaparecer, cuando una persona ha llegado al punto de sentir ese dolor emocional tan profundo, cualquier cosa que puedas decir o hacer resulta insuficiente. Supongo que habría que llegar a la raíz del problema, intentar sacar el dolor que tiene dentro. Supongo que las personas que tiene cerca deberían intentar hacerle sentir valioso, importante, deberían ser pacientes y no presionarle.

Conozco casos reales de chicas que amenazaron a sus padres con suicidarse si las llevaban al médico. Cuando estás tan hundido en la anorexia, cualquier intento de ayudar lo sientes como una amenaza por arrebatarte todo lo que tienes.

No sé qué se puede hacer o qué se debe hacer. “Mientras la paciente no reconozca que está enferma y no quiera recuperarse cualquier intento es inútil” – anuncio con una mirada triste y desvaída.

Supongo que lo cambios deberían hacerse desde abajo. Supongo que deberían hacerse cursos para padres, cómo estar alerta, cómo interpretar los signos, cómo potenciar la autoestima de los hijos, cómo educar en una alimentación sana y equilibrada desde la infancia… no me parece algo descabellado. Siempre han existido los típicos cursos de higiene bucal. Los colegios, bajo la responsabilidad de educadores, conjunta con los padres, deberían también potenciar la autoestima de los niños desde pequeños y, la sociedad, en general, promovida por la actuación de los gobiernos para regular de una forma eficaz la publicidad y los mensajes que se envían al conjunto de la población, debería empezar a eliminar tantos prejuicios absurdos y eliminar esa costumbre de juzgar a los demás. Ese sería el mejor comienzo. Tal vez, entonces, podríamos exigir a las personas enfermas que se hicieran responsables de su situación. Pero mientras el mundo siga girando del modo en que lo hace, mientras la sociedad siga juzgando a modo de hobby, mientras los cuerpos valgan más que las personas, mientras los mensajes publicitarios sigan siendo protagonizados por modelos perfectos con miles de retoques, mientras las mujeres sigan sin ser valoradas del mismo modo que los hombres, mientras sigamos viviendo en sociedades machistas, mientras el mundo no cambie, entonces no se me ocurre ninguna alternativa para hacer frente a una enfermedad como la anorexia.

La única solución está en uno mismo.

ANA

11 comentarios:

Catastrophic dijo...

Coincido contigo en que encerrar a la persona no es el tratamiento mas adecuado. Creo acertado el internamiento en casos extremos. Cuando la familia no consigue nada, es necesario el internamiento en un centro con rutinas estrictas para que la persona recupere un peso saludable. Si bien puede que no ayude al máximo a recuperarse psicológicamente, hay casos en los que el bajo peso es tan alarmante que la mente de paciente pasa a un segundo plano.
Pero esto totalmente en contra si no es en un centro especializado, porque poco puede hacer por ti alguien que no te comprende. Para comprender la anorexia no hace falta leer un libro de texto. No hace falta ir a una clase y tomar apuntes. (Cuando hablo de anorexia, me refiero a cualquier TCA). Para entenderla, hay que vivirla. En ti, en algún familiar, amigo, o haber trabajado mucho con ella.
Recuerdo un documental que vi en TVE (perdón, pero no recuerdo el titulo) en que una chica, internada decía algo como ''te dicen: Si no comes, come. Si vomitas, deja de vomitar. Pero no es tan fácil''
Creo que era totalmente acertado. Es mucho mas complicado que eso. Es mucho más psicológico.
También creo que para salir, primero hay que querer salir.
Y, aunque creo que tienes razón en cuando a la edad y el avance del trastorno, en mi opinión es muy relativo. En una persona la enfermedad puede avanzar en 2 años tanto, como en otra tardaría 5.
Y una persona de 15 años puede llevar cinco con el trastorno y estar en una fase más avanzada que otra de 25 que solo lleve enferma dos años. No se si me explico.
De las medidas que propones la que mas me habría servido habría sido la de la autoestima. A mi y a mucha gente, porque la mayoría de las adolescentes tienen la autoestima bajísima. Esa es mi opinión.

Si no te importa, he puesto un fragmento de tu texto en mi blog, con el debido link a tu página. Si te molesta, dímelo y lo retirare, pero me ha parecido muy adecuado.

Un beso.
PD: Puedo preguntarte si tienes algún estudio en esta materia?

Pandora dijo...

Es increible todo lo que la gente quiere ayudar, lo intenta de forma tan desesperada que dudo que alguien se sentara alguna vez en la vida a pensar "que diablos pasa por su cabeza?"

Creo que cada uno es un ser unico, con problemas y soluciones similares pero unicas... eso hace que la recuperacion sea diferente para todos

Pero creo que como dice Catastrophic el asunto principál es la autoestima... y fue dificil pero sirvio en mi caso. Desgraciadamente todo parte por casa y si el enfermo no reconoce su enfermedad entonces hay que mirar eso primero, tratar de convencerlo pero sutilmente, hasta que se de cuenta y quiera cambiar la situacion... de otra forma no hay mucho que hacer mas que obligarlos (claro, si se puede)

Me gusto mucho lo que escribiste y como lo escribiste... te leo hace tiempo pero nunca habia dejado un comentario :P

Saludos

Leire dijo...

Nadie sabe lo que es ese mundo hasta que no está dentro de él, bien es cierto. Pero también es completamente real que una persona que está a tu lado, viéndote como te matas (y la matas) poco a poco, no puede sino querer ayudar. Puede que sea contraproducente, o que simplemente sea inefectivo, pero llega un punto en el que es necesario.
Nadie puede curarte sino tú misma, nadie puede sonreír por ti ni plantarse frente al espejo y verse bien. Nadie puede hacer más por ti que decirte un inmenso "Estoy aquí, te quiero, y me encantas" pero...
¿Quién puede evitar intentar ayudar?

amy the strange dijo...

me gusta muchisimo eso que has escrito^^ tienes toda la razon chica.. cuando una persona está atrapada en esto... le pueden decir tres mil cosas que no cambiará de opinión hasta que no se de cuenta lo que es esto de verdad...

Y también te doy la razon donde dices todo lo que contribuye la sociedad...nosotros mismos, sin darnos cuenta, somos los causantes de todos y cada uno de nuestros propios problemas....


espero que estés bien :) nos leemos

mil besos ♥

Oruga dijo...

"eliminar esa costumbre de juzgar a los demás"

Justo esa frase,eso es lo que terminaria con problemas tan graves y que a la vez son tan absurdos, desde una guerra por la religion hasta, enfermedades como la anorexia y bulimia.

Pero el ser humano es tan estupido que no entiende y no le importa tampoco, el bien estar de sus congeneres, mientras no les afecte directamente dicen que son tonterias y que la anorexia y bulimia son enfermedades inventadas, cuando son (a mi parecer) de las enfermedades mas complejas y dificiles, por que la persona sabe exactamente que tiene, que le pasa, conoce las concecuencias y aun asi sigue, la quimica de su cerebro esta tan "cambiada" que su instinto de supervivencia queda resagado.

Justamente ayer hablaba con un amigo de eso, le comentaba que yo debi estudar psicologia por que me encanta y que me hubiera gustado especializarme en desordenes alimenticios, le comentaba todo lo que he aprendido leyendo a las princesas y lo interesante que es el como las conexiones del cerebro, los quimicos y hormonas que lo hacen funcionar pueden afectarse temporal o definitivamente con cosas tan simples como no dormir (de hehco voy a postear la vez que yo juraba que podia manejar dormida de lo cansada que estaba), ahora, el no comer lo afecta mucho mas y durante periodos mas largos, en tiempos prolongados de inhanicion es permanente, por lo que hablar y decir y razonar no funcionan.

Tienes toda la razon, no hay nada que decirle a una anorexica/bulimica, por que es la persona quien tien el control, lo unico que yo siento que se puede hacer como persona no especializada en estos transtornos es escuchar, en mi caso leer y recordarles lo maravillosas que son, darles mi carinio y desearles lo mejor.

Cuidate mucho hermosa, besos.

Anónimo dijo...

No se si estar de acuerdo o en desacuerdo contigo. Esta claro que es una enfermedad dificil, que suele ser tratada de una manera incorrecta, por que , cmo tu bien has dicho, se mete todo en un mismo saco con el nombre de "desorden alimenticio". Sí, cada persona es de una manera, es mas, cada persona es un mundo, no hay dos personas q vean las cosas de la misma manera. Entonces, habria que hacer un tratamiento dependiendo de la persona, de su manera de ser, de su forma d pensar, de su pasado, de sus problemas familiares... pero es mas facil meter todo en una misma caja y tratarlos a todos por igual, asi no acabando con el problema sino agravandolo. es por esta razon por lo q aunke hayan sacado una carrera dificil y tengan un titulo, no veo tan efectivos los psicologos y psikiatras, por que cada persona es un mundo y hay q meterse en esa persona y conventirse en ella para entenderla y acabar cn sus problemas de raiz. El mejor psikologo es uno mismo en muchos casos. Pero la gente se niega a abrir lo ojos y ver q la salida esta en sus manos, la gente es vaga y prefiere q otros lo arreglen, q el ya tiene bastante con hacerse el incomprendido. Se que esto suena mal, y se que mucha gente estara en desacuerdo, que hay q vivirlo para saberlo, pero es q yo lo vivo desde hace años, y se de lo q estoy hablando.

Para curarse, una persona tiene q querer curarse, tiene q salir de el. ÇEncontrar razones que le motiven a acerlo.dejarse aconsejar, ya sea por profesionales que estan cansados se ver problemas asi (por eso el tema d meter a todos en el mismo saco) o por gente q a sufrido o sufre esta enfermedad. Si la persona no quiere curase no va a hacer caso a nadie, ni a profesionales, ni padres, ni amigos, y ahi esta el problema, como hacer que alguien se de cuenta de lo que esta haciendo? cmo hacer que alguien quiera curarse? como hacer ver a alguien q esta mas cerca de la muerte con cada paso a su falsa perfeccion?

Si, algo se puede hacer. Y en los peores casos si, hay q llevar un control. Por que vale, la sociedad no puede crear un monstruo* y luego quejarse, pero tampoco puede dejar que la gente se siga matando. Este problema está tambien en los menores que beben alcohol; no les puedes vender una imagen de alcohol-fiesta-diversion-desinhibicion y luego pararle los pies y decirle, no q es malo! este problema abarca muchos ámbitos y ninguno facilmente reparable.

me voy por las ramas. Otra cosa que queria decir, no es todo a causa de la publicidad. La publicidad saca lo que la gente quiere ver, lo que vende, la publicidad es acusada por no acusar a otros. Padres, colegios, ambiente que le rodea...si uno es educado para que pueda ser una persona critica y poder tomar las decisiones correctas, la publicidad no le afectara, y podra desenvolverse en un mundo en el que si te dejas llevar acabaras muerto.

Digo esto porque sí, en parte es culpa de la publicidad pero es muy elastico decir que la culpa es d los demas y no de uno mismo.

Ile

*cuando he dicho monstruo espero q nadie se haya ofendido, es una manera de hablar.

Anónimo dijo...

" “No se puede decir nada” "... tal vez por eso enfermamos, no crees? porque no se puede decir nada

mena

Silencio dijo...

La unica solucion esta en uno mismo. Eso tambien lo he escuchado innumerables veces. Pero bueno, me pregunto, quien coño soy yo? a mi que me importa que pase conmigo? por que yo tengo que rescatarme y no alguien mas?
El problema es que la inferioridad desembocada en delirios de grandeza, ese ir y venir de ambigüedades, esa pregunta que ocultamos tras un cigarro en un parque de noche. Quien soy?
Es necesario saber quien soy para encontrar la solucion que esta en mi misma y en mis ambigüedades (que por cierto me encantan). No lo crees?

Anónimo dijo...

Estoy en total acuerdo contigo. No creo que encerrar a una chica que padece anorexia sea la solucion. Nadie sabe lo que hay en la cabeza de uno. Yo no tenia la enfermedad avanzada, pero igual creo que me he arruinado la vida. Nunca me internaron, pero si me atascaron de pastillas y antidepresivos... Y el solo pensar que tenia medicacion, me hacia sentirme mas deprimida.

Anónimo dijo...

¿Cómo se entra en la cabeza de una chica posiblemente anoréxica? Sé lo que NO hay que decirle, pero no sé lo que SÏ se debe decir.

Diana dijo...

hola! este es mi blog por si quieran seguirlo, a todos los que me siguen los seguire de vuelta! http://dianabangbang.blogspot.com/